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Publicado por Maily Sequera On 5:43 a. m.
omisión nº 1

alguna forma habrá de anunciar la debilidad sin tanto fatalismo
seguramente, podré llegar a un enunciado potente y objetivo
para remplazar la siguiente tesis:
la cotidianidad es un vestidito negro,
unos tenis blancos; es caldo de pollo

si rompiera mi ayuna, parara la música
y consecuentemente,
rompiera el ciclo tortuoso de pensar que tú no me quieres,
podría llegar a una conclusión interesante

quizás, borraría aquello tan insulso de la cotidianidad
y resolvería mis problemas personales

sinceramente, no estoy durmiendo tanto
mamá toca insistente a la puerta porque ni lo duda
sabes que necesito estar acá entre mis almohadones,
perdida en pijamas enormes y enredándome el cabello
por ello, leo y releo obsesivamente,
juego un poco con el diccionario,
como sabes que hago cuando nada escribo
se me olvida comer; se me olvida dormir
y consecuentemente,
termino sumergida en mis pastillitas

esto es como respirar bajo el agua
te lo he dicho
ya no me hablan los tacos de madera,
ni me cuenta nada el grifo de la ducha
a mi no me interesa esta calma autoinducida.
el silencio, la reserva, después del brutal saqueo
yo necesito mis arrogantes tragedias,
perseguirlas y ordenadas en cajitas de colores.
lo que resta de ellas es un ejercicio deportivo,
nada por lo que valga la pena salirme de la cama

hay otra
una atormentada,
boca abajo, libro abierto,
con las piernas anguladas como un triángulo isósceles
se acaricia las plantas
con los dedos de los pies
ríe sola, llora a ratos,
pero a ella nadie la ve
y se deleita, cual loca, tocándose los huesitos
se hipnotiza ante el espejo,
se ama poco, se odia más
yo lo sé aunque esté silente porque parpadea muy poco

ella se duerme al revés deleitada en su sadismo,
esperando despertarse y no saber ni su nombre,
perdida en la oscuridad que aturdida desconoce
y que reconocerá, unos minutos después

pero es un juego inocente
como aquello de los huesos
parece que le atormentan esos huecos lastimosos
y hunde sus largos dedos como midiendo el espacio
de ese precipicio breve entre el cuello y la clavícula,
donde se empozan las cosas cuando falta tu barbilla

fíjate que ayer, domingo, se adhirió a una pared
empapándose la cara y cantando en otro idioma,
sin detener a limpiarse toda esa porquería
está bien, me desespera
y, por compromiso ético, le pido que lo supere
pero ella es una necia
obligándome a calmarla, la abracé violentamente

la pobre es tan teatral
se ha creído el personaje,
y no sabe cómo actuar ante estas situaciones
lo obvio es bastante triste:
te ama como una idiota.
y esta es otra línea propensa a la edición

discúlpame,
si te aturden tantas necedades
yo te las cuento por puro pasatiempo,
porque sé que para ti no hay silencio inteligente
sino espacios colmados de improductividad
no espero, sabes que no,
ningún gesto aprovechado de tu parte
yo bien tengo con quedarme trágica y silente

yo le tomo la palabra
a esa reina sola que era mi abuela:
primero muerta que bañada en sangre

fíjate,
debe ser la cuarentena literaria,
los berrinche de la otra,
los huesitos, las almohadas,
pero tiene cierto encanto pragmático mi fatalismo,
un dejo de radionovela, de bolerito pobre
quizás, alucino por ausencia de oxigeno
esto es como respirar bajo el agua
te lo dije

1 Response to '...'

  1. Andi-G said...
    http://todoesvioleta.blogspot.com/2007/05/blog-post.html?showComment=1179107280000#c5785834057792397977'> mayo 13, 2007

    No hay palabras.


    Que batalla tan dura la tuya.