Nadie guarda energía para los finales

Publicado por Maily Sequera On 10:02 a. m.


Payasito saltarón
de dónde saliste tú
hablándole a un civil como a un milico
hablando al militar como a un civil

Este payaso es malo como el otro
pero éste es peor porque está bravo.

Los niños lloran y los padres se van desesperando.
Han tomado, estos señores, la decisión más imbécil de sus vidas.

Los consuelan
los calman
los retienen a la fuerza en sus asientos
les compran una Ovomaltina
y se distraen como neonatales
mamando del tubito.

Paciencia hay que tener
ya viene el mago
el domador con su látigo
el equilibrista sin red
y unos elegantes poodles
que no siempre caminan en dos patas.

El cierre es un momento ridículo donde desfilan todos.
Los actores mutan con disfraces dispares.
Sale un hombre con peluca de mujer y malla de contorsionista.

Las cotufas ya están rancias.
Huele a mierda y sudor.
No hay suficientes puertas
para el tumulto de huída.

Cada vendedor
trata de rematar desesperado
lo que quedó de su mala mercancía.
Su cara de apuro
te hará pensar
te hará dudar
                    que no hay mañana para él ni para nadie
                    que el show, para los dos, está acabado.

Los más pequeños miran confundidos
a los animales cansados en sus jaulas minúsculas
ya no hay disfraces ni sonrisas en esos hombres harapientos con casas de lata.

Otra gente pregunta cómo estuvo
y los señores que asistieron, mienten.
No confiesan que compraron caro y para dos
una mentira y souvenirs de goma espuma

Las salidas siempre se ubican al fondo.

Nadie guarda energía para los finales.

Siempre sale de último
quien se sentó de primero.

Fotografía: Five Characters in Search of an Exit, The Twilight Zone (Tercera temporada. 1961)

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