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Splenda




amor,
cuando vuelvas al súper
no compres Splenda
ni productos con alto contenido en fibra
no compres quesos bajos en grasa
....................esas mariqueras
porque esta vez
por ti
no voy a intentar ser más  flaca
o morirme más vieja
ya sabes que te quiero
y que tenemos suerte
porque tú eres un buen tipo
y yo soy buena y sincera
un desastre hermoso
que se quita la ropa cuando tú lo pides
que te quiere,  ya sabes
un desastre que te quiere.

No compres más Splenda, cariño
ya no tengo miedo
a morirme gorda
sino a morirme sola
y esa angustia, aún contigo,
es un martillo psiquiátrico inevitable.

Mi primo me ha dicho:
"Los hombres no te dejan por una más buena
sino por una más fácil"
y siendo imposible que renuncie a la franqueza,
no me pidas que abandone el azúcar.
Amor, tú come como quieras
pero el mío
desde hoy
con dos cucharaditas colmadas,
por favor.


{0209}




te vas a morir 


fue suficiente. anda. no me gustó diciembre ni me gusta enero y jamás he guardado esperanzas en febrero. dame un salto, treinta y cinco años. quiero ver si me parece o no lo que ha de pasar y, si no me gusta, me devuelves unos veinte hacia atrás. sería lo justo. hiciste conmigo lo que te dio la gana, pateaste en el culo mis idealizadas soluciones de generación espontánea. ahora, dame voluntad, que no me canse, que todo vaya fácil y yo me revele al fin definitivamente para mandarme. a mi no me gustaría mentir, decirte que escribo en párrafos por capricho temporal y terrorismo literario. escribo en párrafos porque no puedo intentar algo mejor sin lastimarme. sencillamente, no me gusta esta vida adulta. llegar demasiado cansada como para escaparme a mentir con lo ajeno o ir al cine para ver cualquier mal intento en cartelera, paranoica por las cucarachas que viven en las multisalas, siendo mi mejor esfuerzo de auto convencimiento ya que aquel no llegará aunque yo escriba más, escriba mejor y vea la figura del corazón de jesús con cara de reclamo y pena sola. además, está lo ingrato, pensar que miguel está muerto, así y ya, aunque fuese un hombre merecedor de más vida que quienes no saben qué van a hacer con tanto tiempo, y dejara canciones grandiosas conocidas por un número enano de admiradores, aún demasiado jóvenes para predecir cuánto recordarán cuando puedan contarlo como se merece. extrañar, mirar, que vivir no es lo que era, competir con melissa por cuál de los charco de saliva que hicimos es más grande o fingir que conozco esa banda, esa capital, cómo besar o comer con palitos chinos.


lo realmente molesto es que me impongas como importante enterarme de qué se trata esto 0, como única alternativa, fingir idiotamente que sé a dónde voy cuando ese tipo de supervivencia que propones, para mí, no vale la pena; sólo me da ganas de apuntarte a la cara y gritarte que no soy feliz, con esa expresión deformada que ya has visto en quienes no te compran esa alegría en ganga, una barajita repetida que está buscando otro. porque alegría la de antes, la de tocarme la barriga, acostada en pijama a las tres de la tarde, mientras otros se borraban la línea que le construye las nalgas, justificándome en que lo escribiría todo mientras dormían quienes continuarían al día siguiente, construyendo un informe que yo haría mejor pero {dah} para entonces, no me daba la gana; esa vida de virgenes suicidas que llevan mis hermanas y a la cual renuncié porque me aburrí y algo tenía que inventar para no pensar tanto en tonterías, en quien nunca empezó a correr para huirme o alcanzarme, previniendo mi deconstrucción a todo color y en tiempo real.


hoy, sé que lo extraño todo, que no aguantaré mucho más. por eso, dime tú, ¿cuándo es que empiezo a cantar?. tú no te metas, es con él. tú te vas a morir igual que yo y te lo pienso repetir todos los días. estoy hablando con dios, no seas pendejo.




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Tengo tu música




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21 de agosto
















fecha de vencimiento