[los muertos hablan más pero al oído]

enero 17, 2007 Maily Sequera 4 Comentarios

Fue el calor y mi manía de andar descalza. Culpa del piso, demasiado caliente al tacto de la planta de mis pies. Ahí, un alambre, una colilla, una servilleta arrugada donde quizás se ocultaba el verso de un adolescente o sus mocos de llorón, da lo mismo.

Salté y el hervor o cuestiones físicas con numeritos que yo no entiendo, me llevaron al contrasalto, ese movimiento maravilloso que yo no conocía o había olvidado porque hace más de una década que no brinco de pie en la cama. En elevación, me acerqué al sol. ¡Usted no se imagina qué sensación maravillosa le transmite el gran astro, así de cerca!. Cierre un ojo y en perspectiva, juegue a alcanzarle; se lo recomiendo como ejercicio para el alma. Obviamente, yo, el fuego, que si hubiese amado más le hubiese tocado, no me quemé, apenas un lindo bronceado, un ítem más a mi narcisismo técnico.

En la caída, me enterré en los infiernos. Situación previsible. Sobreviviré.

[y los vivos son agua tibia y techo...] Él ha perdido su cruz y un poema. Oye, qué tragedia, ahí va un suspiro que se une a su congoja. Aún así, el anuncio del extravío me alivia. El mundo es justo y yo no soy la única que he perdido cosas. Ah, claro, informo: lo que iban a oír era el suspiro porque de mi ejercicio intelectual y de mi cansancio emocional ni una palabra he articulado.

Que patética esta ausencia, animalito de monte. Demasiados carbohidratos y muy poca manicura. Sobreviviré.

[...suma de lo ganado y perdido]

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4 comentarios:

pino dijo...

Dolor, calor, ardor, carbohidratos, lo que quieras, quizá son 1 y 0. El universo es una ilusión... Te mandé algo por correo, ¿o lo soñé ?

lisa dijo...

no, pero por que una cruz, un martirio? no pudo ser una flor violeta, que suena mas bonito y hasta tiene un color, que sabemos que es hermosa, sensible, arraigada...lo que se pierde por un lado, se gana por otro, aunque estas palabras necias y de siempre puedan fastidiar a quien lo quiera

Pino, no... usted si que sueña. No tengo ningún correo suyo.
Lisa, es una cruz y no una flor porque hablamos de vida y realidades y el perdió una cruz, no una flor. Como eso fue lo que pasó, así lo digo. De la flor, la perdí yo, quizás, no tires al azar que puede que la pegues... y como ya dije: ni una palabra =)

pino dijo...

Hola, oye te escribí al correo que siempre pones antes de hacer un comentario, un correo ahí medio "panóptico". Ajá la cosa era tonta, un texto de Pepe Barroeta, te lo pego aquí, pero sé que no debería ir aquí:

Hotel Dieu
(Memoria de un poeta suicida)

Hipertenso
entre una larga cola de sedantes
y astros
reviso mi pobre amor por ti
infierno de plomo avivado por los cosmonautas
que descubrían átomos desviados en tu cabeza.

Tú y yo pertenecemos al claustro, al bajorrelieve, al patio
de un hospital donde las campanas
y las ojivas de Notre-Dame dan de comer a las gallinas
y a las viudas del apocalipsis.

El otoño ha crecido en tus sábanas de enfermo.
Allí los pájaros de mi pórtico saborean fármacos
y dosis neuróticas
vuelan sobre un Sena imaginario donde guardo vituallas
para el último viaje.

Tú sientes como yo el pavor y la alegría del cuerpo
recoges demencia del olvido en tu carne inmediata
en tus sienes de Zaratustra ahumado por la melancolía
y el destino
por la vida que se va con el tren de las seis
hacia un asilo donde tu cabeza es un poema suicida de
un cráneo amarillo que yo recuerdo con exactitud de un
ovillo
mientras las conserjes españolas tejen mis pasos
en los bancos de Luxemburgo.

Ya no te vi más después de los días de hospital.
Tu madre me avisó tu suicidio en una carta imprevista
y recordé algo de tu poema en francés
recordé que tenías 18 años
que te llamabas Levy
que tu locura y tu muerte eran una sombra
una tristeza mía que hoy agita la Osa Mayor del trópico
para que la resurrección no te sorprenda con los vacíos
del otro mundo.