divinos misterios

diciembre 04, 2014 Maily Sequera 0 Comentarios



cuando murió el comandante
necesitados de un padre todopoderoso
la mitad de mi familia se hizo cristiana.

para obrar el milagro
van a un show
donde la gente pide salvación
y un tipo designado por el omnipotente
les impone sus manos y los desmaya.

siguen en lo mismo:
bajo el sol bravo de este purgatorio
se reúnen a alabar y a orar por sus problemas de pobres

hechos grupo se sienten menos solos
la paciencia del otro los hace más pacientes
la tragedia del otro los hace afortunados.

aguardan y piden por alguna ayuda
la esperanza que más dura es la necesaria.

aquí, ya no se sabe
si la muerte es un temor
o es una ofrenda.

la fidelidad y la entrega, llegado el final,
es lo único que importa.

conocen el pecado,
lo confiesan y reinciden
la oportunidad de arrepentirse cada vez, los justifica.

no hay nada oculto bajo el sol,
sabe y teme el criminal que se persigna y reza
la obra de Cristo es perfecta
mientras se siga construyendo alrededor de la desidia más inmóvil.

mi abuela le echa al diablo la bendición, si la pide
su maldad no es absoluta
sino una prueba de fe a sus protectores.

mi tristeza espera en realidad un milagro
segura de que eso será mejor que la policía.

la combustión de las drogas
también es inocultable.

*Imagen: Fever, The Black Keys.

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